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Workshop

APURIMAC: en el corazón de las periferias

 
21 mayo 2021   |   , ,
 

Segunda parte – los proyectos en Perú

En los numerosos poblados esparcidos por los Andes del Perú viven personas que, a causa de la distancia del hospital más cercano, luchan por recibir atención médica. También en Perú, en los últimos años, han llegado muchas personas de Venezuela que huyen de un país que sufre una crisis insostenible. La ONLUS Apurimac ETC está al lado de estas personas, a través de 2 proyectos diferentes que ven los “suburbios” como el centro de su actividad.

Después de conocer el proyecto “Tor bell’Infazia” en Roma (¿aún no lo has leído? Lo encuentras aquí), me puse en contacto con Chiara, una joven farmaceuta que trabaja en Apurimac ETS en Perú. Y es precisamente de una localidad de este país latinoamericano que toma el nombre la ONLUS: L’Apurimac es una región entre las más pobres del Perú, ubicada al sureste del país. En este territorio no hay personal médico suficiente para garantizar tratamientos sanitarios para toda la población, especialmente para aquellas aldeas que se encuentran a más de 8 horas, en carro del hospital más cercano. Por este motivo, en el 2018 nació el proyecto “Salud y telemedicina”, que organiza brigadas sanitarias itinerantes en toda la región. Le pedí a Chiara que me explicara más exactamente en qué consisten estas brigadas sanitarias. Le dejo la palabra directamente a ella, que responde a mi pregunta a través de este breve video:

Como se puede imaginar, en este periodo de pandemia se ha hecho imposible llevar a cabo las brigadas de salud de las que habla Chiara, que reunieron una gran cantidad de personas en un mismo lugar. Pero hubo una respuesta eficaz para dar respuesta a esta situación: la telemedicina. Ya probada anteriormente, luego implementada mucho después al inicio de la pandemia, el instrumento de la telemedicina ha permitido en Apurimac ETS se continúe ofreciendo asistencia sanitaria a distancia. Para que todo fuera más eficaz, se prepararon varios botiquines sanitarios con algunos instrumentos médicos, una cámara y una Tablet. Estos se pusieron a disposición del personal sanitario, que pudo llegar a las aldeas lejanas de los grandes centros urbanos con escasa cobertura de salud pública. En aquellos lugares, muy a menudo las personas no hablan el español, sino el quechua, un idioma que no conocen los médicos en los hospitales. Esto causa graves dificultades, pero algunos de los trabajadores de Apurimac ETS que conocen ambos idiomas, realizan trabajos de mediación lingüística y cultural para facilitar la comunicación. Estas son las atenciones que hacen la diferencia y permiten que permiten que nadie quede fuera.

Chiara me explicó mejor como, gracias al uso de los botiquines, se obtienen grandes ventajas para las actividades de asistencia sanitaria: “La función de cada botiquín es llegar a la casa del paciente. Gracias a este sistema, logramos realizar un monitoreo completo de los signos vitales de muchísimas personas; los datos son recibidos y analizados a la distancia. El personal puede luego solicitar otras consultas de médicos o especialistas en el centro de salud de referencia. La telemedicina nos ayuda, así a llegar también hoy ahí donde antes llevábamos asistencia con nuestras brigadas sanitarias”.

Otro perfil de la sociedad que cuida Apurimac ETC es el de los migrantes venezolanos. Lo hace a través del proyecto denominado “Paz y salud”, activo en la ciudad del Cuzco. A través de él, se trata de brindar asistencia sanitaria y legal a centenares de migrantes venezolanos que en el último periodo han llegado a Perú. “Ha sido un propio y verdadero éxodo” -afirma Chiara, explicando la situación actual- “en Perú llegaron alrededor de dos millones doscientos mil migrantes”. La situación de Venezuela es muy crítica: La ONU ha juzgado esta crisis de refugiados como una entre las más graves del mundo. Según un reciente estudio de Economist, el 79% de la población se encuentra en estado de extrema pobreza y el 30% de los niños bajo los 5 años, sufre de desnutrición crónica o retraso en el crecimiento. Desde el 2015 hasta hoy, un sexto de los venezolanos ha escapado del país. El proyecto “Paz y salud” trata de ayudar a los que llegan a Perú en condiciones desesperadas, a menudo después de meses de viaje a pie. Gracias a la financiación del Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Cooperación Internacional, hasta ahora el proyecto ha llegado a más de 800 beneficiarios. Desde el punto de vista legal se han habilitado puntos de información donde los migrantes pueden llegar para recibir ayuda con la regularización de los documentos y afiliación al seguro nacional de salud. Sin embargo, desde el punto de vista médico, se ofrece en cambio, gratuitamente asistencia sanitaria básica y especializada en el centro de salud “Policlínico Santa Rita”. Chiara me cuenta algunas historias relacionadas con las personas a las que ayudó el proyecto: una, en particular, se refiere a una abuela que, junto con su nieta, emprendió el viaje de huida de Venezuela para encontrarse con la mamá de la niña, que antes había llegado a Perú. Pero, durante el viaje, las dificultades, sobre todo para las mujeres, son enormes: las dos fueron retenidas por un grupo de secuestradores que, después de haberlas separado, le pidieron a la madre, en Perú, que pagara un rescate por la liberación de su hija. Solo después del pago, la niña fue liberada: la abuela y la nieta llegaron al Cuzco. Allí recibieron ayuda gracias al proyecto “Paz y salud”. Para ellas era fundamental aprovechar, entre otras cosas, la asistencia psicológica para superar lo que, para ambas, fue un gran trauma.

 

Son muchas las historias relacionadas con lo que hace Apurimac ETS para mejorar estos lugares de la periferia, física y social. Para concluir, le pregunté a Chiara si tenía un mensaje para todos aquellos jóvenes que habrían conocido estos proyectos gracias a sus historias. Su respuesta fue breve y eficaz: “¡infórmate… y manos a la obra!”. Y prosiguió: “Muchas veces se ve la realidad toda en negativo, pero no siempre es así. Hay muchas personas que trabajan mucho y duramente, haciendo toda su parte para hacer de este mundo un lugar mejor. ¡Infórmense sobre lo que se puede hacer, y póngase a trabajar! Quizás comenzando con un voluntariado…”

Información adicional: Apurimac ETS cada año pone a disposición una convocatoria para 4 puestos de servicio civil en Perú. Se encuentran mayores detalles en su página web.


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