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Pintando la música de verde

 
13 marzo 2020   |   Internacional, Cambio climático, Musica
 

Bandas de música, cantantes y festivales enteros están cambiando su modo de pensar sus conciertos y su música. ¿El principio del cambio de una industria responsable de generar toneladas de residuos y grandes emisiones de dióxido de carbono?

Muchas son las bandas que ya hacían algo positivo por el medio ambiente: Pearl Jam, Green Day, Linkin Park, Dave Mathews Band, Muse, eran sólo algunas que hacían grandes donaciones a diferentes organizaciones y/o concientización activa acerca de la ecología, la cultura del descarte o la sustentabilidad. Sin embargo, la que ya actuaba de esta manera pero ahora decidió ir a lo grande es Coldplay. La banda inglesa conocida masivamente está dando pasos inéditos en el modo de concebir la música y los conciertos.

En diciembre de 2019 esta banda británica lanzó su disco a través de dos streamings en vivo desde la vieja ciudadela de Amman, en Jordania. Durante el amanecer y el crepúsculo jordano, brindó dos shows en vivo, presentando cada uno de los tracks de las dos partes de su nuevo disco. ¿Por qué en Amman? Porque en Medio Oriente normalmente las grandes bandas de música no presentan sus discos, ni siquiera incluyen países de esta región dentro de sus giras. De esta manera, la banda liderada por Chris Martin aprovechó esta oportunidad para darle visibilidad a estos lugares olvidados por la industria musical.

Esta iniciativa de Coldplay marca un cambio de rumbo en la banda. Su nuevo disco “Everyday life” presenta fuertes críticas a la falta de empatía, mundial e individual, hacia varios temas: la crisis de refugiados (“Daddy”: Papi), la discriminación racial sistemática («Trouble in town»: problemas en la ciudad), la desesperación de vivir en una zona de guerra («Orphans»: huérfanos), entre otros temas.

La frutilla de la torta para este cambio de lógica de la banda Coldplay es el anuncio que hacen posterior a la presentación del disco: “no haremos una gira mundial”. Cinco palabras simples, que van en contra del sistema discográfico mundial. Porque, como explica Chris Martin a la BBC: “Nuestra próxima gira será la mejor versión posible ambientalmente. Nos decepcionaría si no fuera con emisiones de carbono neutrales. Nuestro sueño es tener un espectáculo sin plásticos de un solo uso y en el que se use en gran medida energía solar”.

Luego de este anuncio, otra banda británica Massive Attack y la cantante Billie Eilish, se sumaron a la iniciativa, para que sus conciertos sean “tan verdes como sea posible”.

En Italia, durante el verano pasado, Jovanotti, uno de los cantantes más conocidos y populares de la península realizó una gira revolucionaria, presentando su nuevo disco en una especie de festival de un día en diferentes playas de las costas de su país. Lo más llamativo, junto a la masividad y grandiosidad de la puesta en escena, fue la apuesta al cuidado del medio ambiente.

Todas las playas –y Plan de Corones, un altiplano a 2300m en las Dolomitas– finalizado el show, lucían casi impecables. El shock visual positivo fue acompañado de una gestión de los residuos –con numerosas “islas ecológicas” con diferenciación de papel, metales, orgánico, plástico, pet (botellas plásticas de un solo uso) e indiferenciado, con personas de diferentes organizaciones que estaban atentas a ayudar en que se respetara la gestión de los desechos.

Cambia el público, cambian los artistas… cambian los festivales

Una de las principales causas de emisiones de carbono son los traslados de las bandas, la tracalada de equipos y de los miles de personas que presencian los shows. Otra gran causa es la energía que se necesita para presentar esos shows. Desde la potencia del sonido, las fantásticas luces, hasta las –a veces innecesarias– maniobras para hacer montar al artista sobre un auto volador, generar lluvia en el escenario, entre una infinidad de maravillas visuales que cuestan millonarios y contaminantes gastos.

Así es que de a poco van cambiando las lógicas de estos monstruosos eventos, como Glastonbury, el festival más grande del mundo, que está empezando con un pequeño, pero primer paso necesario, que es prohibir la venta de plásticos de un solo uso en los shows, otros además están implementando el uso de luces led, por su mayor durabilidad y menor consumo. Además, otros están construyendo sus escenarios con desechos plásticos, y unos pocos van todavía más allá y están generando la energía de los shows –o parte de ella– con paneles solares.

Estos son algunos de los pasos que se están dando, que se están contagiando, y que son necesarios en la industria de la música. Finalmente, el último eslabón, pero quizás el más importante, nos toca a nosotros: la audiencia puede marcar el ritmo del cambio. Se puede empezar por cosas muy básicas, como llevar una propia botella individual, para evitar el uso de vasos o botellitas descartables, utilizar transportes públicos para llegar a la ciudad del evento y al show en sí.

Un gran cambio está en marcha. El cuidado del medio ambiente en la industria de la música ya no sólo se aprecia, sino que se demanda, y empieza por cada uno de los participantes, esté abajo o arriba del escenario.

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