Desde el trabajo digno: 6 iniciativas globales que transforman la economía
Seis experiencias en Italia, Burundi, Ecuador, Filipinas, Siria y Brasil demuestran cómo la economía y el trabajo digno pueden transformarse en herramientas concretas de paz, inclusión y regeneración comunitaria.
Bajo la mirada de que la economía social cobra sentido cuando impacta en la vida diaria, la Economy and Work Community del United World Project rescata experiencias donde el trabajo digno y la producción son también motores de desarrollo local y cuidado ambiental.
Estas seis historias, repartidas en Italia, Burundi, Ecuador, Brasil, Filipinas y Siria, integran el documento oficial Together to Care y muestran otra cara de la economía con proyectos tan sencillos como potentes.
Italia: Empresas que eligen no producir para la guerra
En Cerdeña, un grupo de ciudadanos decidió no quedarse de brazos cruzados ante una realidad incómoda. El petróleo, los productos químicos y el armamento figuraban entre las principales exportaciones de su isla. Negándose a ganar el sustento mediante la fabricación de armas, crearon la asociación “Liberù dae sa Gherra” (“Libres de la Guerra”).
Lo que comenzó en 2021 con 30 pequeñas y medianas empresas se ha convertido en una red de más de 110 emprendimientos, profesionales y comerciantes comprometidos con la transición ecológica y la cultura de la paz. El compromiso implica revisar desde los servicios bancarios y financieros utilizados hasta las condiciones laborales y el impacto ambiental. Para acompañar esta transformación, la cooperativa World Free Service ofrece consultoría estratégica y de marketing, permitiendo que cada empresa crezca a su propio ritmo. Hoy, la experiencia sarda trasciende fronteras y lleva su testimonio a países como Bélgica y Francia.
Burundi: Microfinanzas comunitarias donde la confianza es la garantía
Durante más de dos décadas, AMU (Azione per un Mondo Unito) y su socio local CASOBU han impulsado el proyecto “Si può fare” (“Se puede hacer”), una iniciativa de microfinanzas comunitarias que beneficia de forma directa a más de 10.000 personas en cinco provincias de Burundi.

A través de los grupos SILC (Savings and Internal Lending Communities), las familias no dependen de fondos ni créditos externos: aportan sus propios ahorros a un fondo común desde el cual se otorgan micropréstamos del grupo para el grupo. Este sistema ha financiado talleres de costura, transporte en bicitaxis, pequeños comercios y agricultura local. En un contexto donde las garantías bancarias tradicionales son inaccesibles, la confianza mutua y la responsabilidad compartida se convierten en el verdadero respaldo financiero, fortaleciendo no solo la economía doméstica, sino también el tejido social.
Ecuador: Juventud y agroecología frente al crimen organizado
En la provincia de Esmeraldas, en Ecuador, la deforestación, la pérdida de manglares y la contaminación comprometen seriamente la seguridad alimentaria de la población. A esta vulnerabilidad ambiental se suma un peligro social urgente: el riesgo constante de que los jóvenes sean reclutados por redes del crimen organizado y el narcotráfico.
Como respuesta nació “Sunrise”, un proyecto diseñado junto a las propias comunidades jóvenes de la región. La iniciativa combina la formación emprendedora sostenible con la creación de clubes ecológicos en diez localidades. Alrededor de 300 jóvenes participan en acciones directas de reforestación de manglares, limpieza de costas y restauración de ríos. Al recuperar los ecosistemas locales, no solo se repueblan especies clave para la pesca y la agricultura local, sino que se generan alternativas de empleo digno y formación técnica para 60 jóvenes emprendedores, ofreciéndoles un proyecto de vida lejos de la violencia.
Filipinas: Una tradición navideña convertida en puente de solidaridad
Lo que comenzó en 2009 como una respuesta de emergencia de Youth for a United World tras el paso del tifón Ondoy se ha transformado en un pilar comunitario permanente. El “Noche Buena Project” retoma la tradicional cena de Nochebuena filipina para llevar canastas de alimentos esenciales a las familias en situaciones de extrema vulnerabilidad.
A lo largo de quince años, el proyecto ha escalado desde aquellas 50 familias iniciales hasta alcanzar a más de 1.300 hogares en todo el país. Mediante campañas de donación, cartas navideñas y conciertos benéficos organizados por los propios jóvenes, la iniciativa no solo cubre una necesidad alimentaria puntual, sino que acorta las brechas sociales y renueva el sentido de compartir y cuidar en comunidad.
Siria: Emprender para quedarse y reconstruir con reciprocidad
Tras quince años de conflicto armado, el impacto del terremoto de 2023 y la suspensión de asistencia alimentaria internacional, la población en Siria enfrenta salarios promedios inferiores a los 30 dólares frente a un costo de vida que supera los 300. En este contexto, el programa trienal “RestarT: Ripartire per Restare” (Reiniciar para Quedarse), impulsado por AMU y Seeds of Hope, ofrece un camino de autonomía y dignidad.
El programa brinda capacitación técnica y capital semilla para la creación de microempresas. Sin embargo, su rasgo más innovador es su mecanismo de reciprocidad: los emprendedores reembolsan el 50% del crédito en dinero y el 50% restante a través de acciones solidarias para la comunidad, como ofrecer productos a precios reducidos, brindar capacitaciones o generar empleo para otros vecinos. Tras alcanzar un 90% de éxito en su fase piloto en Homs, RestarT se extendió a Alepo y Baniyas, financiando en 2024 decenas de nuevos proyectos e incorporando tecnologías sostenibles como paneles solares.
Brasil: Formar a las nuevas generaciones en la Economía de Comunión
Para que un cambio económico sea duradero se requiere también una profunda transformación cultural y formativa. Con ese objetivo volvió a realizarse en Brasil la Escuela Internacional de Economía de Comunión, reuniendo a 80 jóvenes y empresarios experimentados, principalmente de América Latina.
Organizada por una alianza de entidades de la Economía de Comunión (EdC) y el United World Project tras el Genfest 2024, la Escuela funcionó como un espacio de laboratorio, diálogo intergeneracional e inmersión práctica. Durante el encuentro, los participantes trabajaron sobre herramientas concretas para erradicar la pobreza, promover el trabajo digno y aplicar principios de fraternidad, justicia y regeneración en sus propios proyectos profesionales.